Print

TESTIMONIOS DE NIÑOS

Mi verdadera historia

"Ya no me atrevo a salir. Estoy angustiado todas las mañanas cuando me levanto para ir a clase porque tengo miedo de ser expulsado, miedo de despertarme un día y darme cuenta que ya no estoy con mis seres queridos. Vivir en mi país no es lo que más me angustia, simplemente tengo miedo de vivir lejos de mi familia, de mi hermano, de mi hermana, de mi padre y de mi abuela, las personas que han dado sentido a mi vida..."

Para leer el testimonio completo de Hafidh, haga clic AQUI.

Fuente: Réseau Education Sans Frontières (RESF): ‘La Plume sans papier’ (« La pluma sin papeles »).

 













Foto:  © Réseau Education Sans Frontières (RESF). Esta foto muestra una manifestación de estudiantes pidiendo los papeles para una compañera de su escuela. RESF con regularidad se moviliza para exigir permisos de residencia y también compartió la historia de Hafidh con PICUM.

¿Por qué no yo?

"Desde mi detención, la angustia y el miedo se han convertido en mi realidad cotidiana. Alcancé la mayoría de edad y entonces supe que si me encontraban, me expulsaban. Comencé a prestar más atención que antes, a ser lo más discreto posible, a no llamar la atención, pero, desgraciadamente, la policía estaba siempre allá, en las estaciones, en los trenes, los dos lugares que presentaban mayor riesgo para mí...Francia me quitó a mi abuelo por hacer la gran guerra en sus filas, Francia me quitó a mi padre para reconstruirla. Entonces, ¿por qué no me quiere a mí? Sigo esperando la respuesta."

Para leer el testimonio completo de Kamel, haga clic AQUI.

Fuente: Réseau Education Sans Frontières (RESF): ‘La Plume sans papier’ (« La pluma sin papeles »).

 














Foto:  © Réseau Education Sans Frontières (RESF).Estudiantes de una escuela secundaria en Francia pidiendo que un compañero no sea deportado.

“Siempre intento pensar solo en positivo”

"...Normalmente soy una persona muy risueña, que se pasa todo el tiempo jugando y saltando pero durante aquella época era una persona triste en el colegio. Le expliqué la situación a mi profesora. Habló con el director, organizaron una manifestación y se lanzaron 600 globos al aire con un mensaje dirigido a la Secretaría de Estado para la Migración. De repente, se generó una gran atención mediática... de repente se convirtió en algo grande y así es cómo después acabé involucrándome en el Kids Parlement...Éramos un grupo grande, no sólo de afganos, con los mismos problemas, todos jóvenes. Fue junto con los abogados de Progress Lawyers Network. Así es cómo empezó el Kids Parlement, con jóvenes irregulares que nunca habían sido escuchados en sus casos..." Para leer el testimonio completo de Ramin, haga clic AQUÍ.

Haga clic AQUI para ver el vídeo (en inglés) de Ramin y su historia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ramin se divierte practicando deporte con sus amigos

Intentando desesperadamente de acceder a la escuela

“…Es muy frustrante. Incluso cuando la ley especifica que los menores indocumentados pueden ir a la escuela, hay muchísimas barreras. Siempre hay un certificado, un documento de identidad o cualquier otro papeleo que no pueden aportar. ¿Cómo puedes denegar a un menor su derecho a la educación por cuestiones burocráticas? ¿Cómo puedes explicarle esto? ¿Que a pesar de vivir y estudiar en los Países Bajos desde los diez años, a pesar de haber trabajado duro, de su ambición y su ‘buena conducta’, es excluido por un trozo de papel? Un trozo de papel que al final ni tan si quiera era necesario para las prácticas.”  - Rian Ederveen, Stichting LOS

Para leer el testimonio completo de Mohamed , haga clic AQUI.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto: Salón de clase ©Victor Björkund; publicadas bajo la Licencia Creativa Común.

La niña sin nombre

Hanna tiene cinco años. Ha hecho un dibujo de la familia que le gustaría tener.

Su madre le llamó Hanna pero su nombre no está oficialmente reconocido en ningún sitio; para las autoridades alemanas, es una niña sin nombre. Vive con su madre filipina, Maria, en Colonia. Nació en Colonia y ha vivido siempre allí. No conoce ningún otro país más que Alemania pero toda su vida ha sido considerada una migrante sin papeles.

La madre de Hanna, Maria, llegó a Alemania hace seis años para poder mantener a sus dos hijos y a su marido que seguían en Filipinas. Estaba empleada como trabajadora doméstica por un diplomático de los Emiratos Árabes, quien la violó repetidamente mientras ella trabajaba en su casa. Él es el padre biológico de Hanna pero nunca reconoció su paternidad y nunca se le impuso responsabilidad por violación dado que su inmunidad diplomática le protegía de ser procesado por la justicia mientras estuviera en Alemania. Maria pasó a situación irregular cuando se quedó embarazada y no pudo trabajar, así que Hana nació en situación irregular.

No obstante, según la ley alemana, Maria no tenía derecho a determinar el nombre de su hija oficialmente sin el consentimiento de su marido en Filipinas o probando que éste no es su padre biológico, dado que Hanna nació estando su madre casada. Por esta razón, el certificado de nacimiento de Hanna no tiene nombre de pila y solo incluye el apellido de su madre.

Para leer la historia completa de Hanna, haga clic AQUI

Web, design and development by Typi Design